jueves, 22 de noviembre de 2012

Sin dolor


“Porque Él es quien hace la llaga, y Él la vendará; Él hiere, y sus manos curan”. (Job 5:18)

Este pasaje no fue inventado, ni mucho menos la historia de Job, podemos ver grandes hombres de la Biblia que pasaron por dudas, y duras pruebas, pero el mayor ejemplo a todo fue Jesús.

Lilly Goodman, canta esta canción del cual viene el titulo de este devocional “Sin dolor”. Y la letra, si la conoces, comienza diciendo:

A veces hay que ser golpeado para poder crecer y alcanzar un poco más de madurez, porque no habría forma de saber manejar lo que vendrá. Y aunque el dolor en esos tiempos puede ser tan cruel, pero Dios no nos dejará permanecer allá más tiempo del que podamos soportar. No quieres pasar dificultad, pero a veces servirá para despertar el don que dentro hay; y salir de la comodidad que te aferra a ese lugar, y a la meta con firmeza avanzar.

Debemos recordar que ante todo el dolor, está Dios con nosotros. Muchas veces nos preguntamos, ¿Por qué Dios me permite tanto dolor? ¿Por qué tengo que sufrir tanto si me duele? ¿Por qué debo pasar por el dolor y le sufrimiento?

Estas son preguntas que nos hacemos en momentos muy difíciles de nuestra vida. Yo se las hice a Dios, y hace unos días Él respondió y me dijo claramente: “Yo quitaré el dolor de tu corazón, cuando hayas entendido que debes buscarme solo a mí para ser feliz.

Las personas nos van a fallar, nuestros amigos, hermanos en Cristo, incluso nuestra propia familia, pero Dios quiere que nos aferremos a Él, que toda carga, que todo peso, que todo aquello que nos hace llorar, se lo entreguemos a Él, porque para Él no hay nada imposible. (Lucas 1:37)

Él hace la llaga, pero solamente Él la vendará. Quizá no llegamos a entender el dolor, el sufrimiento, hasta no ver la Gloria de Dios, pero debemos entender que esos procesos son parte de nuestra vida de seguir a Dios aún cuando no lo vemos.

Muchas de las personas se quedan a la mitad, sin avanzar, porque han dudado de lo que Dios puede hacer. Si tú estás esperando en Dios, si estás esperando una respuesta, aférrate a Él.

El Apóstol Pedro nos dice: “Por eso, aún cuando por algún tiempo tengan que pasar por muchos problemas y dificultades, ¡alégrense! La confianza que ustedes tienen en Dios es como el oro: así como la calidad del oro se pone a prueba con el fuego, la confianza que ustedes tienen en Dios se pone a prueba con los problemas. Si ustedes pasan la prueba, su confianza será más valiosa que el oro, pues el oro se puede destruir. Así, cuando Jesucristo aparezca, hablará bien de la confianza que ustedes tienen en Dios, porque una confianza que ha pasado por tantas pruebas merece ser alabada. (1 Pedro 1:6-7)

Sé que duele el tiempo donde se pasa por la prueba, el problema, cuando sientes que ya no puedes más, que el dolor te invade, y las lágrimas te envuelven. Yo hasta hoy te puedo decir que estoy esperando una respuesta de Dios y aún en medio del llanto, sé que Él cambiará mi lamento, sé que cuando salga de todo, por haberme aferrado a Él, yo diré ¡Gloria a mi Dios!

Deja ya tu pasado atrás, deja todo lo que te pueda también provocar más daños, y si eso no se va de tu vida, pon en claro que ya no vas a permitir tú tampoco que el dolor te invada y te atrape; también debemos poner de nuestra parte.

Confía en Dios, Él te esta moldeando, a Su manera; a tu manera será más doloroso, porque vas a fracasar, te vas caer, y te lastimarás aún el doble. Dios quiere tu vida en Sus manos, porque Él sacara lo mejor de todo aquello que hoy estés atravesando



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