lunes, 22 de julio de 2013

¿Es el diablo o seré yo Señor?











Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;” (1 Pedro 5:8)

“La llave para que el diablo entre a tu casa es El Pecado.” Hijo de altura.

El enemigo es un gran imitador, el anda alrededor de nosotros, pero no nos puede tocar sino se lo permitimos. Y él penetra en nuestra vida cuando le das la llave para caer, para pecar, para hacer lo malo ante los ojos de tu Creador.

No sé si sabias pero el solo necesita un cuerpo para manifestarse, y quizá parece que vengo a hablarte del “diablo” pero no, sino a hacerte ver que así como es un mentiroso, imitador, falso, así también es quien nos quiere ver muertos en vida, y en condenación. 

Hermano, hermana, él no es como muchos lo describen: Tiene cuernos, patas de cabra, cola tipo dragón y lanza fuego por los ojos, color rojo. No, La Biblia dice que era un ángel de hermosa apariencia. Hoy pueda que lo tengas enfrente y no te des cuenta, él se presenta como quieras verlo.

Los que realmente han tenido un encuentro radical con Cristo, se apartan del pecado. Huyen de aquello que los pueda contaminar, de aquello que los pueda detener del proceso en Dios, del propósito que Dios tiene en sus vidas, sean cosas, dinero, personas. 

Dios va a perfeccionar su obra, ¡Sí! ¿Pero cuando dejaras que te perfeccione? Cuando le permitirás a Dios hacer su voluntad en tu vida, y no la tuya. ¿Cuándo dejaras de permitir que el enemigo te seduzca con lo pasajero y no con lo eterno? ¿Cuándo dejarás  de vivir en tu viejo hombre cuando Dios ya te hizo nuevo?

Yo siempre le digo al Señor: ¡Señor, quítame las ganas del mundo! Y me dirás, pero hermano, usted es pastor, si... pero soy carne y soy débil, y aquí no es más valiente quien esconde sus debilidades, sino quien las presenta delante de Su Padre. Porque ahora en día, las personas juzgan, critican, y suelen decir “El hermano anda en pecado” quien se jacta y ve la paja ajena, como dice un dicho: El león juzga por su condición. Yo prefiero serle sincero a mi Padre, que mentirle aún en la intimidad y aún en lo público. Ya que aquí nadie es perfecto, Dios nos esta perfeccionando para ser mejores. Solo no olvides que, el diablo sabe de lo que padecemos.

Una vez encontraron al diablo en la iglesia llorando, y le pregunta un hermano de la iglesia, ¿Por qué está llorando? Y el responde: ¡Estoy cansado! Cansado de que, tienen problemas, ES MI CULPA, se quedan sin trabajo, ES MI CULPA, los decepcionan, los traicionan, ES MI CULPA, caen en pecado, ES MI CULPA. Leamos lo que dice La Palabra de Dios: “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.” (Gálatas 5:17) Hermano, hermana, tu enemigo es tu viejo hombre. Y depende de lo que más alimentes en tu vida eso crecerá en ti, si le das de comer más al pecado, que a la santidad, eso crecerá en ti.

Hay pastores hoy en día esclavos de la pornografía, esclavos del pecado, ¿Y qué ministran? Pecado, no hablan de esos temas. Y no solo los pastores, las ovejas igualmente, son esclavos de personas que las contaminan, de la fornicación, de la lascivia, y aun estando conscientes de lo que hacen, lo terminan haciendo, igual le paso al apóstol cuando escribe: “Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.” (Romanos 7:15)

El que peca, así mismo se hace daño. Cuando vez pornografía, cuando codicias a una mujer, igualmente a las mujeres cuando ven pornografía, cuando desean probar lo que es el sexo, cuando luego de perder la virginidad buscan a alguien o aun siendo virgen buscan perder su dignidad con un hombre, o están con un hombre malcriado, un hombre incrédulo que aun yendo a la iglesia se comporta como mundano, te digo, eso no hace que el Reino de los cielos se detenga, sino tu propósito, Tu llamado. 

Ver pornografía es adulterio delante de los ojos de Dios, recuerda que la paga del pecado es muerte, y el apóstol cuando habla del cuerpo simboliza “muerte”. Estamos muertos cuando andamos en nuestros delitos y pecados, que tú pecado no se convierta en iniquidad. El diablo está alrededor tuyo y mío, pero Cristo está dentro de nosotros, si tú lo has dejado entrar a tu vida, es necesario que entiendas que lo que haces contra ti te daña a ti mismo.
Con esto lucharemos todos los días:

“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.” (Gálatas 5:19-21)

Comienza a leer cada una, ¿Hay alguna en tu vida que debas quitar? ¿Hay algo que estás haciendo mal? Si tu no aceptas tu condición delante de Dios, e ignoras eso, aun siendo líder, pastor, lo que sea,  no detienes a Dios, detienes tu llamado, tu propósito. 

Recuerda que Dios hace cosas nuevas, una vez te arrepientas de todo lo que has hecho, de todo lo que pasaste, y de todos tus errores cometidos por hacer tu voluntad, Dios te dice: “No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas.” (Isaías 43:18) es momento que, si ya cometiste el error, que si te equivocaste, sea contigo mismo, sea con tu hermano, con tu prójimo, con tus padres y amigos, que perdones, que pidas perdón a Dios, que te arrepientas, pues recuerda: Los que practican las manifestaciones de la carne, no heredarán el reino de Dios.

Sino reconoces tu condición, vivirás esclavo de pecados y espíritus de sexualidad, de depresión, etc. Recuerda que Sin Cristo no somos nada, y que necesitamos de Él y necesitamos reconocer delante de Él nuestra condición.

No le eches la culpa al diablo de lo que has hecho, de lo que ocurrió, de lo que hoy te frustra, yo siempre digo: Si eres hijo de Dios, aunque te caigas en el lodo te levantaras, pues solo los cerdos se quedan revolcándose en el lodo. 

Examina tu vida, preocúpate por tu eternidad, por agradar a Dios y vivir en santidad, no critiques, no juzgues, no te involucres en chismes, ni en murmuraciones recuerda lo que dice La Palabra de Dios en Romanos 14:12 “De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí.

Deja de culparte ya de lo que hiciste, deja atrás todo, valora lo que Dios hizo por ti, lo que ha hecho y lo que seguirá haciendo, el enemigo te dirá que eres lo peor, que no eres digno/a de ir a la presencia de Dios, pero no creas en sus mentiras, es tiempo que reconozcas que aunque vayas a la iglesia y seas “cristiano” necesitas de una relación con Dios personal, más que cuatro paredes y gente, Él quiere tener una relación íntima contigo, no la pierdas por lo que hayas hecho, decide, hay mucho que vivir aún, pues Dios te ha dado una misericordia y creo que te seguirá dando aún más, pero debes arrepentirte, reconocer y seguir caminando, no pierdas tu propósito, tu llamado por lo que ayer te hizo dañó.

“Y ahora, Dios le dice a su pueblo: «No recuerden ni piensen más en las cosas del pasado. Yo voy a hacer algo nuevo, y ya he empezado a hacerlo. Estoy abriendo un camino en el desierto y haré brotar ríos en la tierra seca.” (Isaías 43:18-19)



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